My Last Talk
A quien me ayudó
Alguien me prestó un abrigo que no era mío y así crucé el invierno. Nunca aprendí su nombre completo. Guardo esa hora como calor, no como deuda. Los recuerdos felices suelen ser entregas pequeñas. Ojalá la próxima calle fría tenga un abrigo para esa persona.
No replies yet