Si me voy primero, no llores demasiado tiempo.
El tiempo que viví contigo fue la parte más feliz de mi vida.
Quiero que la casa siga tibia. Abre una ventana de vez en cuando. Come. No te pido que me olvides. Te pido que el duelo no sea tu única habitación.
Fui torpe con las palabras te quiero. Perdón.
Debí decirlas más veces.
No tienes que terminar la vida que yo dejé a medias. Camina a tu ritmo. Si estás cansado, siéntate. Estoy orgulloso de ti por razones que no tienen que ver con premios.
Yo alcé la voz primero. Tú cerraste la puerta primero.
Ojalá hubiera esperado a que terminaras la frase.
No eras demasiado sensible. Yo tenía prisa, y la prisa empequeñece a los demás. Puedes perdonarme o no. De cualquier modo, no fue culpa tuya.
No hace falta que todos vistan de negro.
Pongan una foto en la que yo esté riendo, y ahorren el discurso largo que me vuelve más sabio de lo que fui.
Fui impaciente y postergué el amor. Recuérdenme así. Después, coman juntos. No me despidan con hambre.